Dietista-Nutricionista (graduado por la U.B), 

Profesor de dietoterápia y suplementación ( IFP. Roger de Llúria).
Tutor de prácticas de consulta naturista.
Co-director de "Mútua de medicina integrativa de teràpies naturals".
Nutricionista en consulta en "soycomocomo"
Técnico especialista en medio-ambiente 

Post grado en medicina naturista (UB Palau de les Heures)

Master en fitoterapia (UB)

Curso de Auriculoterapia en medicina china.

Título superior en mindfullness e inteligencia emocional (Lasalle IEPP)

Coordinador deportivo en deporte base y de equipo.
Articulista en "enbuenasmanos.com" y "Etselquemenges"
Colaborador en el diario "Ara" y Rádio Nacional de Catalunya". Cadena Ser.
Conferenciante en Biocultura, en comocomo festival, en comocomes festival..simposium gestión deportes de  Invierno huesca y diferentes eventos nutricionales  y de sostenibilidad.

 

MIS INICIOS

   Mi historia con la nutrición comienza a los 17 años, en plena adolescencia, sin beber alcohol, ni tomar drogas y haciendo deporte 3- 4 horas al día durante cinco días a la semana, me diagnostican una enfermedad autoinmune. Apareció con las primeras inquietudes amorosas y las primeras preocupaciones importantes sobre mi futuro profesional. Sin saberlo, mi estrés iba subiendo paulatinamente en niveles que no compensaba el deporte. 

   Probablemente con una dieta diferente a la que hacía, se podría haber corregido el efecto negativo del estrés que mi cuerpo estaba empezando a soportar de forma intensa y continua.

   Pero la dieta que hacía estaba lejos de ser la correcta, ni mucho menos ... me obsesioné por comer lo que veía que comían otros deportistas, los jugadores americanos de diferentes deportes se convirtieron en el ejemplo a seguir, todos comían cereales para el desayuno, grandes bocadillos, poca verdura y muchas patatas fritas.

   Sin saberlo, se combinaron todos los factores necesarios para hacer "catapum", en un organismo con el sistema inmunitario justito (no era consciente de ello), un estrés alto producido por la propia adolescencia, una dieta baja en alimentos saludables para el sistema digestivo-intestinal y desequilibrada para hacer deporte a alto nivel, y por último, una medicalización incorrecta y a menudo innecesaria que iba disminuyendo y alterando mi microbiota.

   A partir de aquí, me esperaba un año seguido de ingreso hospitalario con diagnósticos erróneos, pruebas innumerables de todo tipo y grado de incomodidad.

   Medicaciones de todos tipos y colores con innumerables ocasiones de efectos secundarios indeseados, llantos, incertidumbre y una docena de intervenciones quirúrgicas.

   Mi motivación fue el convencimiento de que al salir de allí haría todo lo posible para aprender lo que los médicos no conocían entonces sobre las enfermedades autoinmunes/digestivas en general y el Crohn en concreto, para así poder ayudar a otras personas y ahorrar una experiencia tan dura e injusta como la que había vivido.

EL DESENLACE.

   Después de cambiar el rumbo de mi vida deportiva por el de la nutrición, había que formarse y mientras me recuperaba físicamente con mis compañeros de pre-INEF (Instituto nacional de educación física) estudié un ciclo superior de medio ambiente pues me serviría para entrar en la diplomatura de Nutrición humana. 

   Animado y habiendo entrado en la carrera, los resultados académicos eran buenos, excepto en el último año en el que sufrí un brote nuevo de la enfermedad debido a la muerte de mi hermano. 

   El rendimiento disminuyó por la gran pérdida  y por la desmotivación ocasionada por una insatisfacción enorme de los conocimientos impartidos en dietoterapia, la carrera estaba prácticamente finalizando y ni siquiera se hablaba de mi enfermedad, ni de fitoterapia , ni ninguna dieta específica para enfermedades digestivas más allá de la astringente y la gastritis. A día de hoy la carrera no ha mejorado mucho (por desgracia).

   Así que decepcionado y sin respuestas, inicio el post grado en medicina natural, descubriendo que si se respondían algunas cuestiones.

   Seguí por este enfoque más naturista y basado en la etnofarmacologia, hice un máster en fitoterapia y descubrí la eficacia de los tibetanos en concreto (gracias al Dr. Lobsang) y la medicina oriental en general (china y ayurveda principalmente) para las alteraciones digestivas.

   Viendo como las respuestas a mis preguntas e inquietudes se iban respondiendo y mi curiosidad se iba saciando poco a poco, viendo la mejora de mi salud y la salud de los pacientes, decidí continuar mi formación desde una vertiente novedosa en aquel momento, la microbiota en relación a la salud, en la que todavía me veo inmerso y me sigo formando sin dejar de lado la preparación física y la docencia.